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El Partido Andalusí: humanismo islámico andalucista

El Partido Andalusí: ¿Un nuevo actor político en la encrucijada entre dos orillas?

El 17 de mayo de 2026, los andaluces acudirán a las urnas para elegir su próximo Parlamento autonómico. Entre las candidaturas que por primera vez se presentan a estas elecciones, una formación joven y controvertida aspira a hacerse un hueco en el panorama político andaluz: el Partido Andalusí (PA). Su irrupción no es un fenómeno aislado, sino un síntoma de los profundos cambios demográficos y culturales que está experimentando Andalucía en este mundo convulso.

El Partido Andalusí: humanismo islámico andalucista

Orígenes y liderazgo

El Partido Andalusí fue fundado en marzo de 2023 en Algeciras (Cádiz) por Dris Mohamed Amar, un ceutí residente en la ciudad desde hace más de dos décadas y delegado en el Campo de Gibraltar de la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas (FEERI). Mohamed, que ya había liderado anteriormente el efímero partido PRUNE (Renacimiento y Unión de Europa), se presenta ahora como la cara visible de un proyecto que aspira a trascender el ámbito local.

La formación se define como de humanismo islámico y reivindica abiertamente la herencia del padre del andalucismo, Blas Infante, asesinado en 1936.
Un detalle de peso: el nieto de Infante, Alejandro Delmás Infante, es miembro fundador y ha sido nombrado Miembro de Honor del Consejo Nacional Andalusí, prestando su apellido y su legitimidad simbólica a un proyecto que mira con atención a la otra orilla del Estrecho.

Imagen del Facebook del Partido Andalusí

Identidad “andalusí”: ni española ni marroquí

La propuesta identitaria del partido es uno de sus puntos más singulares y, para muchos, polémicos. El Partido Andalusí reivindica una identidad propia, la andalusí, que no se considera estrictamente española ni marroquí, sino heredera de la convivencia de Al-Ándalus. Según el partido, esta identidad ha sido “apropiada por Marruecos” y malinterpretada por el nacionalismo español.

En la práctica, esto se traduce en propuestas como la normalización del árabe como lengua histórica de Andalucía —sin cuestionar el español como idioma oficial—, un acercamiento cultural y político al norte de África, y una crítica explícita a la actual configuración territorial de España en lo que respecta a las ciudades autónomas.

Propuestas destacadas para las autonómicas de 2026

El programa del Partido Andalusí combina reivindicaciones identitarias, medidas de integración social y peticiones territoriales de calado:

  • Reintegración de Ceuta y Melilla en Andalucía: Una de sus banderas más llamativas. Dris Mohamed argumenta que nació en Ceuta en 1977 cuando la ciudad aún formaba parte de la provincia andaluza de Cádiz. Esta postura, sin embargo, no coincide con la oficial del Reino de Marruecos, que reclama ambas plazas para sí, lo que sitúa al partido en una posición ambigua en el tablero geopolítico.
  • Creación de un cementerio musulmán en Algeciras: Una demanda histórica de la comunidad islámica en el Campo de Gibraltar, que actualmente carece de espacios funerarios adaptados a sus ritos.
  • Defensa de los derechos de las minorías y lucha contra la radicalización: Paradójicamente, el partido se presenta a sí mismo como un dique de contención frente al extremismo. Tras el trágico asesinato del sacristán de la Iglesia de La Palma en Algeciras a manos de un joven marroquí, Dris Mohamed fue uno de los primeros en condenar el atentado con contundencia.
  • Trabajo social en barrios vulnerables como El Saladillo: El partido promete centrar su acción en los barrios con alta densidad de población musulmana, muchos de ellos afectados por la marginalidad y el tráfico de drogas.
  • Ciudadanía para descendientes de moriscos expulsados: Una reivindicación histórica que busca conectar con las comunidades del norte de África que aún conservan apellidos y raíces andaluzas.

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Conexiones con Marruecos y el panorama europeo

Uno de los aspectos que más atención ha despertado en los medios es la estrecha relación del Partido Andalusí con influyentes figuras marroquíes. Ali Raisuni, asesor cultural del rey Mohamed VI y sobrino-nieto del célebre sultán Mulay Ahmed Raisuni, es descrito como un “contacto cercano” de Dris Mohamed. Fue Raisuni quien recibió en Xauen (Chaouen) el Corán que perteneció a Blas Infante, un gesto de alto valor simbólico que la formación ha sabido capitalizar.

En el plano europeo, el Partido Andalusí forma parte de la coalición Free Palestine Party, una alianza de partidos islámicos europeos constituida de cara a las elecciones de 2024. Esto evidencia la ambición del partido de trascender el ámbito andaluz y conectar con una red transnacional de formaciones de inspiración religiosa.

¿Un partido con futuro?

Los resultados electorales previos invitan a la prudencia. En las elecciones municipales de 2023 en Algeciras, el Partido Andalusí obtuvo 320 votos, apenas el 0,74% de los sufragios, el último de las siete listas que concurrían. Lejos quedan los 2.200 votos que, según estimaciones, habrían hecho falta para conseguir un concejal.

Sin embargo, el contexto es ahora diferente. Las elecciones autonómicas ofrecen un escaparate mucho mayor, y el crecimiento de la población musulmana en Andalucía —especialmente en provincias como Almería, Cádiz y Granada— podría traducirse en un caladero de votos potencial. El partido ya ha señalado municipios como El Ejido, donde viven miles de musulmanes, como uno de sus objetivos.

Un espejo de los desafíos de la integración

Más allá de sus mínimas opciones reales de obtener representación, el Partido Andalusí es un termómetro de los cambios demográficos que están reconfigurando Andalucía. La llegada de inmigrantes, principalmente marroquíes, la consolidación de segundas y terceras generaciones, y la búsqueda de referentes políticos que no sean ni los partidos tradicionales ni las opciones islamistas radicales, crean un espacio inexplorado.