Estás en una partida de mus donde, como todo el mundo sabe, es por parejas.
El juego a 30 puntos se acerca a su recta final.
La pareja de la derecha formada por PP y Vox gana 25 a 5 contra la pareja de la izquierda de PSOE y Podemos.
Si tienes tablas en este juego, el siguiente movimiento de la pareja de la izquierda deberías tenerlo claro.
Órdagos.
No tienes margen de maniobra.
Si te das mus, puede que te toquen malas cartas o que al contrario le toquen mejores.
Si no actúas, el contrario puede salirse y pierdes por inacción.
La pareja de la derecha solo tiene que mantener la partida, jugar al desgaste y esperar errores hasta salirse y superar los 30 amarracos.
La pareja de la izquierda necesita algo más que suerte.
Con el rival a 5 de cerrar la partida necesita forzar un cambio de ritmo. Un cambio de estrategia.
Cuando no hay margen, tampoco hay mus. Esperar una nueva mano es un lujo.
Se reparten las cartas y la pareja de la izquierda no mira las cartas, pero tampoco hablan entre ellos. No hay señas.
Tienen miedo, han asumido la derrota.
La derecha, cómoda con la situación, mira sus cartas.
El PP, que es mano, tiene juego Zapatero, la una. El mejor juego de todos y encima es mano, se asegura 3 puntos mínimo solo con llegar a juego.
Vox, atónito con la suerte de sus cartas, dúplex Ceutís. Dos reyes y dos pitos. Otros 3 puntos mínimos asegurados.
La derecha se mira, es una victoria clara. Tienen buenos pares y buen juego. Están a falta de 5 puntos y tienen 6 asegurados.
Solo, con no hacer nada, la pareja de la derecha ha ganado.
Se vienen arriba y echan 10 a la grande.
PSOE y Podemos levantan las cartas con miedo.
Y cuál es su sorpresa cuando el PSOE ve que tiene la Real decreto (la única mano que gana siempre en el juego, hasta al que es mano).
Podemos no se cree sus cartas, Medias de inquilinas.
La izquierda se incorpora en sus sillas ante la incredulidad de sus cartas.
Ambos tienen par y juego.
Entre la suerte de la nueva mano de cartas de la pareja de la izquierda y el movimiento errático de la derecha, han visto una ventana de oportunidad.
Sin hablar entre PSOE y Podemos, no solo ven los 10 de la grande de la derecha, si no que echan Órdago.
La derecha, aunque podría verlo y ganarlo, no cree que merezca la pena. Está a 5 puntos y tienen 6 asegurados.
Solo con paciencia han ganado la partida, pero el ansia de ganar puede ser su mayor enemigo.
La derecha no ve los órdagos. La izquierda se lleva 10 puntos.
La partida se pone 25 a 16. La izquierda mejora, pero sigue lejos de los 30.
Ahora viene la parte más importante de la partida: pares y juegos.
Los cuatro participantes tienen par y juego. Tanto PP como PSOE tienen muy buenos juegos, pero malos pares. Vox y Podemos van con unos pares potentes, aunque malos juegos.
Ha llegado el momento clave.
PP y Vox necesitan mantener la calma para ganar. PSOE y Podemos tienen que elegir muy bien sus batallas y saber cuándo echar un Órdago a las elecciones.
Si el Órdago a las elecciones lo echan en pares porque Podemos va muy bien, la derecha debe pensar si le merece la pena verlo o no. Los pares de Vox ganan a los de Podemos. Pero ¿merece la pena ver ese órdago cuando estás a 5 de ganar?
Si esperas a echar el órdago a las elecciones al juego, las cartas del PSOE son mejores (por poco) que las del PP.
Pero en el mus, no basta con tener pares y juego: hay que saber pedir, darse mus, tirar un farol y, sobre todo, coordinarse con su pareja.
